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Dulces para personas con Diabetes

Dulces para Diabéticos

Tarde o temprano los jóvenes con diabetes serán tentados por sus amigos y compañeros a ceder y satisfacer las ganas de comer dulces. Las familias muchas veces intentan controlarlo autorizando los dulces solo en determinados días. Esto es algo que a todos los padres les puede parecer difícil de aplicar. El problema obvio para una persona joven con diabetes es que todas esas cosas deliciosas aumentan la glucosa. Esa es la razón por la cual muchas veces los padres tienen que decir no.

El problema es que todas las veces que digan no, el niño empieza a odiar la enfermedad, ya que tiene tantas limitaciones. Creerá que la diabetes vuelve todo imposible.

La idea no es prohibir o restringir los dulces a los niños con diabetes. El mensaje debe ser que es posible comer algunos dulces o helados, pero es necesario pensar en cómo y cuándo comerlos para no afectar el nivel de glicemia. La mayoría de los adultos satisfacen algunas de sus ganas de vez en cuando, por lo tanto, los niños también deben tener la oportunidad de administrar su insulina y los alimentos de forma que puedan comer algo dulce.

Ir a fiestas es mucho más divertido si uno puede comer la misma comida que cualquier otra persona. No obstante, tal como los adultos no se sienten bien si estuvieran festejando todo el tiempo, hay que enfatizarle al niño que solo puede hacerlo en ocasiones especiales y no todos los días. El exceso de dulces no es bueno ni para las personas sin diabetes, pues proveen calorías vacías, que aumentan el riesgo de ganancia de peso y echan a perder los dientes.

Es toda una cuestión de libertad con responsabilidad, y hay que dominarla con práctica y experiencia. Es importante monitorear la glucosa antes y después de intentar algo nuevo. Muchas veces no será perfecto al primer intento, pero después de algunas veces sabrá mejor cómo funciona su cuerpo. Por lo tanto, es importante llevar un diario para que más tarde recuerde lo que hizo y cómo le fue.

Chocolate

El chocolate contiene grasa, lo que disminuye el ritmo de absorción de la glucosa y vacía el estómago lentamente. Por ejemplo, usted puede comer una pequeña barra de chocolate (24 g = 14 g de carbohidratos) en vez de un sándwich en una merienda. Ocasionalmente esto es aceptable, pero (en común con quien no tiene diabetes), no debe comerlo todos los días. Si está físicamente activo, probablemente sea capaz de comer una pequeña barra de chocolate además de la merienda habitual sin problemas.

Dulces

Una buena idea es cambiar la manzana de la comida de la tarde por una caja de dulces con gelatina, pues son difíciles de masticar y hacen que el azúcar se absorba más lentamente. Las golosinas dietéticas o con cero azúcar generalmente contienen sorbitol, que es mejor para sus dientes y aumenta el nivel de glucosa sanguínea lentamente. Aproveche para explicarles a los niños estos detalles al tiempo que prueban varios tipos de dulces, así les ayuda a reconocer la diferencia.

Una caja de dulces que contiene gelatina endulzada con sorbitol (aproximadamente 15 g) tiene el mismo efecto de aumento de la glicemia que una manzana o una pera. Mantener la baja ingestión de dulce es una buena regla para todos los niños que tengan o no diabetes. Lo importante es que sientan que, en la medida de lo posible, reciben un tratamiento igual al de sus amigos sin diabetes y hermanos cuando se trata de dulces.

Una pausa en los dulces

No es fácil administrar la diabetes si come grandes cantidades de dulces; muchos de los que lo intentaron pueden atestiguarlo. Incluso así, muchos individuos con diabetes lo hacen. Es un poco como el tabaquismo para algunas personas: la reducción no funciona. Intente, entonces, evitar comer dulces completamente, por lo menos mientras tanto. Si le queda difícil decirse que no, no guarde dulces en casa. Desafortunadamente, comer dulces en exceso debe ser un comportamiento excepcional para cualquier persona con diabetes.

Muchas familias practican un sistema en el cual dejan de comer dulces por un tiempo, tengan o no diabetes en la familia. Los niños, entonces, reciben dinero o algún otro tipo de bono si son capaces de quedarse sin dulces por seis meses o un año entero. Este sistema funciona bien para los niños, que se benefician del hecho de no tener dulces por otras razones, como aquellos que están con sobrepeso.

Si tiene problemas de peso, le parecerá difícil equilibrar el dulce con la diabetes. Al comer dulces que contiene grasa, el efecto de la glicemia será menor, pero hará que suba de peso. Si come dulces con menos grasa, estos tendrán un efecto mayor sobre el nivel de glucosa. Una pausa total en la ingestión de dulces puede ser su única salida en esta situación, si pretende controlar su hemoglobina glicosilada.

Gomas de mascar (chicle)

Las gomas de mascar contienen pequeñas cantidades de azúcar (cerca de 2 gramos por tira). Por lo tanto, masticar un pedazo de vez en cuando por algunas horas no causará problema alguno. Sin embargo, vale recordar que lo ideal es optar por una marca con edulcorante artificial.